Lunes, 28 de agosto de 2006
Siento doliente e hiriente deseo, tristemente guardado el trineo de libertades y paseos salvajes. Las ventanas se abren, mostrandome la espesura, golpeadas por el voraz aullido de un viento sediento de libertad.
Y en medio me levanto, lloro, rio, grito , canto, arañando paredes invisibles con palabras huecas, lamentos de oración que sé que jamas llegarán a nadie.
Creí en ti, creía. Pensaba en ti, pensé. Y con el puño aferrado, y garganta atenazada, escupo en tu recuerdo.
No me ayudaste, no viniste, tu abrazo no llegó a mí. No intento aferrar tu mano , pues no quiero atrapar el vacío.
El vacío de pensar en ti, el vacío de creer en ti.
Déjame con mis angustias y mis miedos, mis alegrías y mis juegos! Viviré la vida como me plazca y no necesito de ti, de tu religión, de tu credo, de tu falso amor.
Soy yo quien he de forjar mi destino, no las palabras de un mísero libro, que tantas mentes ha cautivado. ¿O será encarcelado?
Adios, Yavhé

Por: Antonio Trapero Pardo | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Vivencias de Antonio Trapero, un ser que quiere ver la luz -y no la del final del tunel =)
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