Viernes, 25 de agosto de 2006
Me tiré en parapente...y me sentí libre.
Un grupo de amigos, algunos que se acojonaban, otros que no. Pero al final todos nos decidimos, despues del desayuno con chorizo y huevos fritos, nos vamos a tirar.
Pero ese día no estaba el que hacía los vuelos biplaza.
Volvemos al domingo siguiente. El tío era un jippie que hacía ejercicios taichi en lo alto del monte antes de cada vuelo. Su objetivo era la fusión con el aire o yo que sé, pero aún el miedo no había entrado en mí. Quería tirarme. Y vaya si lo hice.
La primera fue Beatriz, brisa ligera, su vuelo corto, fue lo suficiente para
darle pavor. Vino blanca, y eso que una de las instructoras nos comentó
que vendría con una sonrisa de oreja a oreja.
El segundo fue Jesús. Risas nerviosas poniéndose los arneses. Vino con la sonrisa de oreja a oreja.
Y después, yo. Después de unos sustos al colocar arneses y desplegar las velas -10 metros hacia atras, sujetándonos 2 personas-, el instructor y yo desplegamos el vuelo.
Fue especial, mágico, una pasada.
Al final, la cosa era clara, cuando aterrizaramos tenía que correr, no me podía parar.
Mis dientes se chocaron contra el suelo cuando mi rodilla flojeó. El instructor pasó encima de mí.
Cuando comprobó que yo seguía vivo, me abrazo. Había sido magnífico, y aún yo estaba flipándolo... con un dolor de cabeza de la hostia.

Lo repetiré =)
Un saludo
Por: Antonio Trapero Pardo | General | Comentarios (0) | Referencias (0)
Vivencias de Antonio Trapero, un ser que quiere ver la luz -y no la del final del tunel =)
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