Martes, 23 de mayo de 2006
Sangre que emana de mis dedos, zapatos sucios, al baño maría. Los gruñidos permanecen en el aire, pero el cuerpo ha quedado inerte ya. Los últimos estertores se agitan, intentandose aferrarse a las paredes, negándose al olvido.
Pero el cerdo ha muerto ya, y de él brotarán por arte de magia suculentos manjares. Nadie pensará en el animal degollado cuando degusten chorizos, morcillas y jamones.
Larga vida al cerdo

Por: Antonio Trapero Pardo | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Vivencias de Antonio Trapero, un ser que quiere ver la luz -y no la del final del tunel =)
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